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Un bonsái no es un árbol que no crezca, es un árbol al que se le impide crecer, al que se le van podando ramas, cortando raíces, manipulando su crecimiento natural, a capricho absoluto de su cultivador. Pero al mismo tiempo, se va regando y cuidando con esmero para mantenerlo, porque el verdadero placer es que crezca bajo el control de sus manos y de su imaginación. Y así obtiene “su obra”. Es decir, la misma persona que va “destrozando” la planta es la misma persona que le permite que siga viva. Profesor psiquiatra forense Lorente Acosta (El efecto Bonsai)

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LA ARMONÍA DEL SILENCIO, mi nuevo blog.

LA ARMONÍA DEL SILENCIO, mi nuevo blog.
A veces, me refugio aquí.

7 nov. 2009

ABUSO SEXUAL DE HOMBRES Y NIÑOS



El abuso sexual es una realidad en muchos países y, sin embargo, continúa siendo un tabú. En las últimas dos décadas, el movimiento de mujeres ha contribuido enormemente a abrir la discusión del abuso sexual. Ese trabajo básico ha hecho posible que los hombres que han sufrido abuso sexual hablen sobre de sus experiencias y busquen ayuda para superar el trauma del abuso.
Tanto las mujeres como los hombres son víctimas de abuso sexual. 
En Australia, las estimaciones conservadoras indican que uno de cada 11 niños y una de cada cuatro niñas han sufrido algún tipo de abuso sexual antes de cumplir 18 años. Los hombres son los perpetradores de casi todos los casos de violencia sexual (97 por ciento), pero los hombres también constituyen una significativa proporción de todas las víctimas: 26 por ciento de menores de 18 años.
Investigaciones recientes realizadas en los Estados Unidos sugieren que hasta un 20 por ciento de los hombres sufrió abuso sexual en la niñez.
Adicionalmente, debemos reconocer la incidencia de ataques sexuales contra hombres adultos. El ataque sexual se presenta en muchas formas, que incluyen abuso sexual infantil, violación, acoso sexual, incesto y cualquier otra forma de violación sexual de la cual la víctima nunca es culpable. La responsabilidad recae en el ofensor y en nuestra sociedad, una sociedad que permite y promueve la violencia sexual.
El abuso sexual tiene consecuencias devastadoras en las víctimas, incluyendo aquellas que lo sobreviven. Las víctimas deben luchar por superar los efectos emocionales y sociales del trauma que han sufrido.


UNA CULTURA DE SILENCIO





Es particularmente difícil para los niños y los hombres revelar que fueron sexualmente atacados. Nuestra sociedad nos condiciona a creer que los hombres deben estar siempre "en control": de sus emociones, de otras personas y de su entorno. Se les enseña a definirse a sí mismos como hombres por el grado al que puedan alcanzar con éxito este control. Como consecuencia, la mayoría de hombres no cree que será una "víctima", y especialmente no en el terreno sexual. Cuando esto ocurre a menudo provoca un fuerte choque emocional, siendo algo tan alejado de la experiencia normal de los hombres.
No sólo es difícil para los hombres aceptar el ser sexualmente atacados, sino también común que vivan en silencio, ya que las reacciones de otras personas aumentan la sensación de ser victimizados. Al igual que al sobreviviente le resulta difícil creer lo que le ha ocurrido, también otras personas responden con incredulidad. Si un hombre revela que fue abusado sexualmente, a menudo se le castiga aún más cuando su "hombría" y orientación sexual son cuestionadas.


SEXUALIDAD Y VIOLENCIA SEXUAL




El motivo del ataque sexual no es primordialmente el placer o la satisfacción sexual, indiferentemente de si la víctima es masculina o femenina, sino que tiene que ver con poder, control, dominación y humillación. El ataque sexual es una forma de violencia en la cual el "sexo" es utilizado como arma contra la persona de quien se abusó. Como consecuencia, a la mayoría de hombres sobrevivientes nos preocupa en alguna medida nuestra sexualidad, ya sea en lo relacionado a nuestra identidad masculina, nuestra posición entre hombres, la masculinidad de nuestra conducta, nuestras preferencias sexuales, la frecuencia y satisfacción de nuestra actividad sexual o nuestra capacidad para la intimidad sexual. Estos problemas afectan nuestras vidas cotidianas, a menudo durante años después de que terminó el abuso.
Por lo general, la gente asume que cuando un hombre ataca o viola sexualmente a otro hombre, el ofensor es homosexual y la víctima también lo es. Estas nociones, populares pero equivocadas, tienen su raíz en el mito de que el asalto sexual busca principalmente la gratificación sexual, y la gente ignora los asuntos del poder y el control. Las investigaciones han mostrado que la mayoría de hombres que atacan a otros hombres tiene una orientación heterosexual y que la mayoría de sobrevivientes de violencia sexual también es heterosexual.
Asumir que los ofensores son homosexuales protege y exonera al ofensor heterosexual e injustamente hace surgir sospechas y culpabilización hacia la comunidad homosexual. Asumir que la víctima es homosexual tiene consecuencias negativas para el sobreviviente, quien, sin importar que sea heterosexual u homosexual, sufrirá el estigma social de ser considerado homosexual, además de la sensación de culpa por el ataque.
Esta culpa está basada en la incapacidad de hacer una distinción clara entre el sexo con consentimiento y sin consentimiento. Aunque el abuso sexual crea confusión y preocupación acerca de la sexualidad, no determina la preferencia sexual del sobreviviente. Es solamente el sobreviviente, y no el ofensor, quien determina sus preferencias sexuales y con quién está dispuesto a tener relaciones sexuales.


¿DE VÍCTIMA A VICTIMARIO?



Otro mito estigmatizante que hace que los hombres sobrevivientes callen es la noción errada de que las víctimas llegan a convertirse en ofensores. Aunque no se puede negar que muchos y probablemente la mayoría de ofensores sexuales fueron abusados en la niñez, el afirmar que el abuso sexual predestina a un niño a convertirse en ofensor sexual sería irrisorio si no fuera una suposición tan seria y ofensiva. El ataque sexual es siempre la elección del ofensor, sin importar si éste fue abusado en la niñez.
Los hombres que fueron sexualmente abusados en la niñez responden al abuso en una variedad de formas. A algunos les abruman tanto los devastadores efectos del abuso que sufrieron en su propia vida que deciden firmemente ayudar a que el mundo sea más seguro. Así, se aseguran de que, al ser padres, la relación con sus hijos e hijos sea responsable y libre de abuso; se dedican al servicio de la humanidad, aprendiendo habilidades como la comunicación o combatiendo la injusticia social a través del activismo. Otros sobrevivientes continúan viéndose a sí mismos como víctimas indefensas, y luchan continuamente por sobrevivir día tras día. Carecen de la capacidad y voluntad de abusar de otros, y a menudo están sujetos a sufrir nuevos abusos.


DOMINIO MASCULINO

El ataque sexual de hombres contra hombres apoya y refuerza la naturaleza patriarcal de nuestra sociedad; construye y fortalece jerarquías de poder masculino, y es una extensión de la dominación de los hombres sobre las mujeres. 


"El patriarcado es una estructura que da a algunos hombres poder 
sobre otros hombres, y a todos los hombres poder sobre las mujeres".


La forma en que esta jerarquía de poder masculino es reforzada a través de la violencia sexual contra los hombres varía de una situación a otra, pero parece ocurrir en por lo menos tres contextos amplios:
1) Dentro de las familias y las familias extendidas
El ofensor es usualmente un hombre mayor, quien a menudo tiene una posición de confianza y acceso directo regular a la víctima. Algunos ejemplos son: padre, tío, primo, hermano, padrastro, abuelo, vecino, dirigente juvenil, maestro, guía espiritual/religioso, entrenador. Una consecuencia del abuso sexual es que este ofensor ejerce un poder considerable sobre la víctima y consolida su poder sobre otras personas, incluyendo mujeres, en la familia o el contexto social general.
2) Donde el hombre busca ganar o mantener una posición de superioridad
En este contexto, el ofensor se concentra en otro hombre a quien percibe como significativamente más poderoso en la sociedad, particularmente entre otros hombres. Usualmente, este poder social ha sido obtenido a través de la agresión, la rudeza y el machismo. Al humillar a este hombre mediante la violación sexual y crear un clima general de temor y terror, el ofensor se coloca en la cima de la pirámide. Este clima de temor basado en la fuerza bruta ayuda a quitarles aún más poder a las mujeres. Este tipo de ataque ocurre más frecuentemente en ambientes dominados por los hombres, tales como los clubes de hombres, las prisiones y las fuerzas armadas.
3) Donde un hombre o grupo de hombres castiga a un hombre por ser diferente
Aquí, el ofensor u ofensores castigan a otro hombre por comportarse o verse diferente de la norma machista estereotípica. Al violar sexualmente a este hombre, le hacen ver que su conducta es inaceptable para los hombres, y pueden continuar su propia conducta conformista sin cuestionamiento alguno. Esta acción abusiva ayuda a mantener una brecha entre la conducta aceptada de los hombres y la conducta aceptada de las mujeres; efectivamente mantiene a los sexos diferentes y polarizados, y facilita el dominio general de los hombres sobre las mujeres. Dividir y conquistar. Algunos ejemplos son: castigar a un hombre o niño por disfrutar de la poesía, por hablar suavemente, usar una camisa de colores fuertes, ser artista, tener poca estatura, hacer tareas domésticas, parecer homosexual, ser educado o expresar sentimientos tiernos.
Muchos de los ofensores son hombres, pero el ataque sexual contra hombres o niños también puede ser y es perpetrado por mujeres. Es importante reconocer que algunos hombres y niños han sido sexualmente abusados por una o más mujeres, y siendo así merecen apoyo.


CONCLUSION



El ataque sexual es una experiencia traumática y devastadora para las víctimas o los/as sobrevivientes, indiferentemente de su sexo. Se requiere de un gran coraje para hacer frente a lo que ocurrió e iniciar el camino hacia la sanación.
Para los hombres sobrevivientes existen muchas presiones sociales y patrones de acondicionamiento masculino que dificultan el reconocimiento de haber sido abusados, hablar de ello y buscar ayuda adecuada para superar el trauma.
Cuando un hombre sobreviviente nos revela que sufrió abuso sexual, es esencial que le creamos, le tomemos en serio y nos abstengamos de juzgarlo o culpabilizarlo. No es probable que esté mintiendo, ya que usualmente no se gana nada con inventar una historia de abuso.
Por encima de todo, los hombres sobrevivientes de abuso sexual


necesitan también ser escuchados y aceptados.

Fuente:

14 comentarios:

  1. ES CIERTO QUE EL ABUSO SEXUAL EJERCIDO A UN NIÑO/HOMBRE POCAS VECES SE TRATA Y CUANDO ESTO NOS OCURRIO SE SUFRE AL IGUAL QUE LO SUFRE UNA MUJER, PERO LA VERGUENZA NOS PUEDE Y CAYAMOS, Y ES ESE SILENCIO EL QUE NOS HACE NO ACTUAR, DISTANCIARNOS Y OCULTARLO HASTA A NOSOTROS MISMOS.
    FUI ABUSADO POR UN CONOCIDO EN MI NIÑEZ Y ES LA PRIMERA VEZ QUE LO CUENTO A UN DESCONOCIDO, PERO LEER EL ARTICULO ME AYUDO A SABER QUE AUNQUE SOY UN SUPERVIVIENTE, NO SOY EL UNICO Y QUE CON TERAPIA Y AMOR DE NUESTRA FAMILIA SE PUEDE SUPERAR, YO LO HICE Y ANIMO A TODOS LOS HOMBRES QUE ALGUNA VEZ PASO POR ESTE TRAUMA, QUE NO SE AISLEN, QUE BUSQUEN AYUDA Y QUE SEAN FELICES.

    UN SOBREVIVIENTE DE ABUSOS INFANTILES

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  2. Quiero felicitarte especialmente por este post, Basileia. El tema del abuso hacia las mujeres es quizás más asumido en la sociedad y son más numerosas las voces que se alzan para denunciar y enfrentar las consecuencias de estos traumas. El abuso hacia los hombres no es tan frecuentemente tratado y como bien se explica aquí, tiene implicancias más difíciles de asumir frente a una sociedad de por sí machista. La manera en que se lo encara en el texto me parece muy esclarecedora y completa.
    Te reitero mis felicitaciones.


    Un abrazo!

    P.d
    muchas gracias por dar siempre el presente en mi blog!

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  3. Los porcentajes de niños abusados me han dejado anonadada. Me resulta increible pensar que una de cada cuatro mujeres que me cruzo por la calle haya sufrido abusos durante su infancia, porque si a esto se suma las que los sufren con posterioridad, al final va a resultar que casi ninguna se libra. Ya se que dice que ese estudio es en Australia, pero no creo que la sociedad australiana vaya a ser diferente en eso a la nuestra.
    Estoy de acuerdo en que en el caso de los hombres ha de ser tremendo todo el asunto de presiones sociales posteriores, ademas, que impiden que denuncien o reconozcan haber sido abusados. Una situacion espantosa.

    Feliz fin de semana, madame

    Bisous

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  4. buen fin de semana con cariño
    Marina

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  5. Muy interesante tu entrada.
    Yo conozco a dos amigos que fueron violados de niños. Uno es homosexual, el otro hetero.
    El primero cree que su orientación sexual le viene dada por aquel hecho tan humillante. Puede que no.
    Eso sí, jamás lo ha contado ninguno a la familia, sólo los sabemos los amigos/as. Les resulta doloroso recordarlo.

    Cuentan que Jaume I, cada vez que conquistaba un territorio, sodomizaba al vencido con el único afán de humillarlo aun más.

    También se comenta que a jóvenes y convictos de violaciones de niñas son violados por algunos presidiarios.

    Buen fin de semana.

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  6. Hola Basi, excelente entrada, querida.
    Es un tema del que no se habla mucho, siempre se asocia al abuso con las mujeres. Pero hay niños y hombres abusados y violados, claro que si.. Mira, yo tengo mi niño que tiene 11 años. Y le aconsejo y recalco mucho sobre el tema de los abusos y violaciones, sobre todo en el colegio, cuando concurre al baño. A ambos se los he explicado, pero en el varón puse especial énfasis. Porque he conocido muchos casos de varones violados en los colegios por compañeros de mas edad, y me preocupa mucho.
    Lo que dice May sobre los convictos, es muy cierto. Aquí en la jerga de la cárcel, a los violadores se los denomina "violetas", y son violados por los demás presos en actitud de venganza. Porque dentro de la cárcel, hay "códigos" de los delincuentes. Uno de ellos es no violar... en fin, pueden robar o matar, pero no aceptan la violación...
    Un fuerte abrazo, preciosa, y mi cariño.

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  7. Hola cielo que entrada mas interesante nos dejas me quedo parada leyendolas siempre el hombre caya creo que por verguenza pero tiene que ser un trauma y grande tanto para hombres que poara las mujeres
    un beso y gracias por estar siempre en mi blog

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  8. Es una entrada excelente. Creo que es la primera vez desde que estoy en este mundillo de los blogs que alguien toca este tema. El abuso a las mujeres y la violencia es un tema diario en esta sociedad pero tambien es verdad que hay niños y hombres abusados y violados a los que no se se nombran ni se acuerda nadie de que estan hay, en colegios en trabajos en carceles en un sin fin de sitios.Una entrada muy completa e interesante mis felicitaciones por tu trabajo que es genial y muy bien echo Un beso grande amiga

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  9. Es básico que podamos mirar con los mismos ojos a cualquier abusado, sea hombre o mujer. Estamos en un punto donde el hombre siempre toma el papel de abusador y no es cierto.
    Muchos hombres sufren y deben denunciar y la sociedad, todos nosotros, debemos apoyarlos en la misma medida en que son apoyadas las mujeres.
    Un artículo fabuloso, querida amiga.
    Un beso,
    Natacha.

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  10. Es cierto que los hombres maltratados son los grandes olvidados pero si a eso se añade el haber sufrido abusos sexuales el mutismo es casi total. Esta sociedad de papeles establecidos dependiendo del sexo algo tremendamente injusto que nos quita libertades de hacer o decir, no sólo a las mujeres, también a los hombres, a ellos se les priva de su derecho a experimentar y manifestar sus sentimientos, sus emociones, miedos, inseguirdades..., sin que sea cuestionada su hombría por ello.

    Basileia una entrada genial, un besico guapa

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  11. Estupendo post Basilea que nos hace ver que el abuso sexual no es exclusivo del género femenino, aunque sea el que más transcienda, pero lo motivos los has explicado tú muy bien.

    Te felicito y quiero agradecer tus palabras de cariño en mi blog.
    Un abrazo.

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  12. Felicidades por este documento Basi, creo que ya te lo he dicho en alguna otra ocasión, una cosa que siempre admiro de ti es que no te dejas nada en el tintero y abarcas los temas igualitariamente, como es este caso, claro que no debemos de olvidarnos de todos esos niños y hombres que tambien sufren abusos sexuales.
    Un beso a tu alma

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  13. Hola Basi!!
    Lo referente a las violaciones es tan cruel como triste...Ultimamente hay más personas que escuchan a los damnificados, a los sobrevivientes...pero pasamos por una época dónde los abusados debían demostrar que lo habían sido...otra demostración de este mundo al revés que vivimos...Violado y sospechado de buscar serlo!!!..una locura...o sea una violación sobre otra.
    Lo terrible de todo este tema es el silencio y cómo marca a fuego las vidas de estas personas que padecieron abusos.
    En Argentina, recién ahora están pasando spots publicitarios donde con rudeza muestran a mujeres tratando la violencia doméstica (cosa que me parece un gran adelanto)...
    Sos tan clara en tus informes que no se puede parar de leer hasta el final.
    Gracias a Dios no conozco personas violadas sexualmente...pero tuve una alumna que estuvo siendo acosada por su padrastro y gracias a que se animó a hablar conmigo, al conversar con la madre...ella misma había sido violada de pequeña por un familiar, lo que no le permitía ver lo que le sucedía a su propia hija. ¿AUTODEFENSA? No se...A Carolina la salvamos...hoy está felizmente casada con tres bellos hijos y siempre agradecida por haberla escuchado.
    Hemos perdido EL ESCUCHAR AL OTRO...
    Creo que ahí radica gran parte de lo que nos sucede.
    Gracias por tu visita a mi blog.
    Un enorme beso
    Adriana

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  14. Soy hombre, y no he sido abusado sexualmente, pero hace apenas un par de semana, a un alumno mío, nos enteramos que estaba siendo abusado por un familiar muy cercano a él. El niño tiene 7 años, empezó el curso por primera vez en este año y desde el primer día fué un niño muy reservado, pero fué su forma de actuar cuando jugaba con sus compañeros o cuando un profesor le llamaba la atención lo que nos hizo advertir que algo pasaba, se orinaba encima, se ponia contra la pared cubriéndose sus partes...
    Si cuento esto aquí, es porque gracias a Dios nos dimos cuenta rápido y el psicólogo del centro empezó a atenderlo despues de dar parte a las autoridades. Creo que la actuación temprana por parte de todos nosotros hará que poco a poco ese niño supere ese mal trago que le a tocado vivir. pero se consigue gracias a todos, así que queridos lectores, si sospechan de un abuso hacia un menor, actuen, es mejor que nos pongan colorado una vez si nos hemos equivocado, a que esos abusos afecten irremediablemente al menor.

    Sin más, quiero felicitar a quien hace este blog, por esta magnífica labor que hacen.

    Un cordial saludo desde Valladolid

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Seria interesante saber tu opinión. Gracias.

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